GENTAMICINA

PRESENTACIONES DISPONIBLES

INDICACIONES

POSOLOGIA

CONTRAINDICACIONES Y PRECAUCIONES

EFECTOS ADVERSOS

* PRESENTACIONES DISPONIBLES

vial 80 mg / 2 ml

iny. 80 mg / 100 ml, 100 mg / 100 ml, 120 mg / 100 ml

1- INDICACIONES

- Tratamiento de infecciones producidas por bacterias aerobias

Gram-negativas.

- Tratamiento de infecciones producidas por estafilococos,

incluyendo cepas productoras de -lactamasas.

2- POSOLOGIA

En adultos:

- 5-6 mg/Kg/día IM o IV en 3 dosis igualmente divididas cada 8 horas.

- 3-5 mg/Kg/día IM o IV en 3 dosis igualmente divididas cada 8

horas, para infecciones menos graves.

- 4-8 mg vía intratecal cada 24 horas.

En niños:

- Menores de 1 semana:

4-5 mg/Kg/día vía IM o IV en 2 dosis igualmente divididas cada 12

horas.

- Lactantes mayores de 1 semana:

6-7,5 mg/Kg/día vía IM o IV en 3-4 dosis igualmente divididas

cada 6-8 horas.

- Niños:

6-7,5 mg/Kg/día vía IM o IV (7-10 mg/Kg/día en fibrosis quística)

en 3-4 dosis igualmente divididas cada 6-8 horas.

- Vía intratecal:

1-2 mg cada 24 horas.

ADMINISTRACION

- Vía IM o IV mediante infusión intermitente lenta en 30-60 minutos;

aunque las infusiones de 15 minutos de duración también son

seguras.

- La infusión IV continua se ha utilizado para mantener concentraciones

plasmáticas suprainhibitorias constantes; sin embargo, estudios en

infecciones experimentales han demostrado que la toxicidad es más

frecuente y los efectos antibacterianos son menores con infusión

continua si se compara con la administración intermitente.

Regímenes de dosificación más recientes combinan la dosis diaria

usual en infusión IV única. Este método se aprovecha de los efectos

bactericidas relacionados con la concentración y el efecto

post-antibiótico de los aminoglucósidos. Este método de

administración puede dar lugar a una menor toxicidad.

- La administración intratecal o intraventricular suele ser necesarias

para lograr niveles terapéuticos en el fluido cerebroespinal.

3- CONTRAINDICACIONES Y PRECAUCIONES

Gentamicina debe utilizarse con precaución en los siguientes casos:

- Embarazo.

- Deterioro renal pre-existente.

- Daño vestibular o coclear.

- Miastenia gravis.

- Hipocalcemia.

- Situación postoperatoria u otras condiciones que depriman la

transmisión neuromuscular.

Gentamicina pasa mal e irregularmente a la leche materna; las

concentraciones en la leche no fluctúan tanto o tan rápidamente como las

concentraciones plasmáticas después de la administración parenteral. Los

efectos generales en lactantes son improbables debido a las pequeñas

cantidades en leche y escasa absorción oral; sin embargo, los lactantes

deberían ser observados por si ocurren alteraciones de la flora

gastrointestinal, como muguet y diarrea.

4- EFECTOS ADVERSOS

La nefrotoxicidad, que se manifiesta mediante elevaciones de creatinina

sérica, nitrógeno de la urea sanguínea, y concentraciones de

aminoglucósido, y por aparición de cilindros tubulares renales, enzimas,

y 2-microglobulina, ocurre en un 5-30% de pacientes, dependiendo del

criterio usado y de los factores de riesgo de la población.

También ocurre deplección de magnesio y otros minerales debida a la

excrección renal incrementada. La duración de la terapia, edad avanzada,

aclaramiento de creatinina inicial alto, enfermedad hepática, pico de

nivel plasmático correspondiente a la primera hora alto, y sexo femenino

se han identificado como factores de riesgo de nefrotoxicidad; sin

embargo, recientes estudios que utilizan dosis únicas diarias de

aminoglucósidos (y por lo tanto picos de niveles séricos muy altos) no

apoyan el hecho de que los niveles altos constituyan un factor de

riesgo. Los niveles elevados no son un factor de riesgo, pero a menudo

pueden producir nefrotoxicidad. No hay evidencia de que existan

diferencias clínicamente importantes en cuanto a nefrotoxicidad entre

gentamicina, tobramicina, netilmicina y amikacina. De forma ocasional,

pero a menudo permanente, se ha informado de toxicidad vestibular,

normalmente en asociación con estreptomicina. Las alteraciones

vestibulares subclínicas se pueden detectar en un 40% o más de los

pacientes que reciben aminoglucósidos. El daño coclear temprano se puede

detectar sólamente mediante examen audimétrico secuencial, porque la

pérdida de oido en frecuencias conversacionales es un signo de daño

auditivo avanzado. Además, el daño auditivo temprano no es tan aparente

en los ancianos u otras personas con déficits pre-existentes de los

tonos agudos. Los factores de riesgo de ototoxicidad incluyen duración

de la terapia, bacteremia, alto ratio nitrógeno en orina/creatinina

sérica, temperatura elevada y enfermedad hepática. Las concentraciones

plasmáticas elevadas no están aparentemente asociadas con riesgo

incrementado de ototoxicidad, ni parecen existir diferencias importantes

entre gentamicina, tobramicina, netilmicina y amikacina. Los

aminoglucósidos orales, como neomicina, se han asociado con un síndrome

de malabsorción similar al esprue. El bloqueo neuromuscular con

insuficiencia respiratoria es raro, excepto en pacientes predispuestos.