Este programa de respuesta y atención intensiva también ha logrado reducir a la mitad la necesidad de ingreso hospitalario
El Servicio de Psiquiatría del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla celebra el décimo aniversario de su Programa de Prevención de la Conducta Suicida (Programa CARS) con un total de 1.012 pacientes atendidos, la reducción a la mitad de los ingresos hospitalarios y la recurrencia de las tentativas de suicidio y una posición de referencia nacional consolidada, mediante la que el equipo ha colaborado con compañeros de otros centros en la puesta en marcha de modelos similares con los mismos objetivos.
Puesto en marcha en el año 2016 en un contexto de creciente reconocimiento del suicidio como un problema prioritario de salud pública, y en estricta línea con las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), este programa ha desarrollado un modelo asistencial basado en la intervención intensiva, multidisciplinar y de alta resolución. Su objetivo central ha sido mejorar la accesibilidad, la rapidez de respuesta y la continuidad de los cuidados tras la atención inicial a las personas en el Servicio de Urgencias.
Del total de pacientes atendidos, los datos acumulados reflejan un perfil de usuario con una edad media de 43 años (un 60% mujeres y un 40% varones), de los cuales el 62% presentaba intentos de suicidio previos y un 38% acudía a Urgencias con ideación suicida.
Los datos obtenidos por el Servicio de Psiquiatría de Valdecilla, respaldados recientemente por su publicación en la revista científica Psychiatry Research, evidencian que el programa ha logrado disminuir a la mitad la necesidad de ingreso hospitalario para el tratamiento de la conducta suicida, así como reducir en un 50% la recurrencia de las tentativas en el año siguiente a la intervención. Asimismo, los pacientes atendidos registraron un 50% menos de ingresos psiquiátricos posteriores por cualquier causa frente a los atendidos en otros dispositivos convencionales.
La eficacia de esta estrategia se basa en una terapia individual de alta frecuencia (hasta tres veces por semana), atención directa a las familias y terapia grupal, con un total de 192 sesiones celebradas con 133 pacientes. Operando de forma ágil y sin requerir recursos estructurales extra —los profesionales distribuyen su tiempo entre sus dispositivos habituales y el propio programa—, la experiencia de Valdecilla ha permitido exportar el modelo a otros centros, impulsando la creación de estrategias preventivas en los hospitales de Burgos, Ferrol, León y en el Servicio Riojano de Salud, entre otros, así como la elaboración de su Plan Funcional, disponible desde su publicación en 2022, que facilita la implementación del modelo en otros dispositivos sanitarios.
Esta excelencia asistencial fue reconocida con el Premio Afectivo-Efectivo en 2020, promovido por Johnson & Johnson, un galardón que pone en valor la capacidad del proyecto para integrar la calidad científico-técnica con un enfoque centrado plenamente en la persona, facilitando una red de apoyo profesional intensiva y disponible. En esta misma línea de humanización e innovación, el proyecto suma el premio E-nnova health 2022, las distinciones a la Innovación de la Sociedad Española de Psiquiatría y Salud Mental (SEPSM) y dos clasificaciones como finalista en los premios Best-in-Class (BIC).
Precisamente, para revisar la experiencia acumulada, compartir aprendizajes y definir las líneas estratégicas de futuro, el hospital ha celebrado hoy una jornada especializada. La concepción de este foro refleja la propia filosofía del programa: un espacio de análisis y contraste que combina el trabajo científico de profesionales de distintas disciplinas, la contribución de los profesionales de la comunicación y la participación activa de los propios pacientes, quienes han aportado su testimonio de recuperación como el verdadero centro de la actividad asistencial.
Nuevos proyectos
Aprovechando el bagaje de esta década, el Servicio de Psiquiatría ya proyecta nuevas herramientas de innovación. Destaca la intención de crear un banco de suicidios inminentes no consumados, un registro para estudiar los episodios donde la conducta crítica casi ocurre pero, finalmente, algo la evita (por una llamada, una mascota, un profesional o una circunstancia de azar), con el propósito de aprender de los factores protectores reales.
De forma paralela, el equipo de Psiquiatría de Valdecilla mantiene en marcha un ambicioso estudio junto al Instituto Médico Forense para analizar los casos consumados cruzando datos sanitarios y de autopsias, además de participar en un seguimiento nacional basado en biomarcadores digitales (analizando genética, patrones de sueño, variabilidad de rutinas y uso del teléfono móvil).
Los próximos pasos también incluirán un programa estructurado de postvención para supervivientes y la reevaluación a largo plazo de aquellos pacientes que estuvieron en riesgo y hoy están completamente recuperados, con el objetivo de conocer qué es lo que ha mantenido libres del riesgo a estos pacientes durante todo este tiempo.


